Historia del Derecho

Compartiendo conocimientos…

Texto 35

a) Valoración de los textos.

Nos encontramos ante dos textos de los cuales el primero de ellos constituye un fragmento de la obra “Historia Gothorum” cuya autoría se atribuye a San Isidoro, y otro perteneciente a las “Consideraciones críticas de los estudios sobre la legislación  y las costumbres visigodas” elaborado por Alfonso García-Gallo.

Respecto a los autores del texto, podemos destacar que San Isidoro de Sevilla arzobispo de dicha ciudad e hijo de padre hispano-romano y de madre goda, es la figura que mejor representa la naciente cultura hispano-goda constituyendo su obra Historia Gothorum una de sus obras históricas más importantes donde recopila las conquistas y el gobierno de los reyes Góticos que fueron de profunda influencia en la civilización española.

Por su parte, Alfonso García-Gallo fue uno de los historiadores del Derecho más influyentes de la última mitad del siglo XX y autor de diversas obras destinadas a la docencia y de numerosos estudios monográficos y de investigación entre los que incluimos sus Consideraciones críticas de los estudios sobre la legislación y las costumbres visigodas.

En lo que a la catalogación de la fuente de conocimiento se refiere, podemos decir que ambos fragmentos constituyen una fuente no jurídica o mediata dado que no sirven para la creación, exposición o aplicación del derecho sino que se limitan a aportar datos sociales que influyeron en el derecho del momento.

Por último, cabe destacar en relación a la ubicación espacio-temporal que nos ofrece el texto, que la obra de San Isidoro data del año 624 mientras que la obra de Alfonso Garcia-Gallo se caracteriza por existir un distanciamiento geográfico temporal dado que la situación de creación y la situación en el momento en el que ocurre lo narrado no son coincidentes.

b) La posible revisión atribuida a Leovigildo y el consiguiente retorno al Derecho de la práctica, el Derecho vulgar, ¿Cómo puede interpretarse?

El rey visigodo Leovigildo se encargó de modificar la legislación llevada a cabo por Eurico tras un periodo de tiempo en el que no existen noticias acerca de la posibilidad de existencia de nuevas leyes en el reinado. El resultado de aquella reforma fue la aparición de un nuevo código, el “Codex revisus” de la etapa gótico-toledana.

Es gracias a San Isidoro por el que tenemos conocimiento de ello hoy en día, ya que  no se conoce con exactitud y, aun así, se conoce de manera muy escueta. De hecho, no se tienen referencias del mismo en el liber iudiciorum, además de que ningún autor contemporáneo hace referencias al respecto. Es por todo ello por lo que se le considera una pura hipótesis.

La aparición de este nuevo código produjo el retorno hacia el Derecho romano vulgar en un periodo en el que el reino visigodo está necesitado de un cambio de mentalidad referente a la institución monárquica, a la vez que asegura su personalidad frente al Imperio de Oriente. Por tanto, puede interpretarse la vuelta al Derecho de la práctica o Derecho vulgar como una restauración del viejo derecho nacional visigodo llevada a cabo por el rey Leovigildo.

c) ¿Cuál es la opinión tradicional y la de García-Gallo acerca de la procedencia de las leges antiquae recogidas en el Liber Iudiciorum?

García Gallo publicó un sustancioso trabajo titulado “Nacionalidad y territorialidad del derecho en la época visigoda” en que rebate la tesis de la personalidad del derecho de los godos, al sostener que éstos desde el primer momento legislaron siempre territorialmente, sin distinción entre los grupos hispano-romanos y visigodos. El resultado de este estudio lo llevó a sostener las siguientes dos ideas principales: que los reyes godos promulgaron leyes con vigencia territorial, para toda la población; y que cada nuevo código vino a derogar al anterior.

Para contestar a esta pregunta, hemos considerado adecuado aclarar primeramente el concepto de leges antiquae para su mejor comprensión y ubicación.

El Liber Iudiciorum o libro de los juicios consiste en la recopilación de leyes propias y de los monarcas precedentes.

Como leges antiquae se califican las de los reyes anteriores a Recaredo, y podía proceder del código atribuido a Eurico o del Codex revisus de Leovigildo, o haber sido recogidas directamente de las fuentes romanas. Algunas se calificaban de emmendatae, ya que habrían sido recogidas al tiempo de su recopilación o en algún momento anterior.

Con respecto a la pregunta que se nos plantea hemos estudiado distintas opiniones.

Por un lado, la opinión tradicional ( San Isidoro y otros partícipes de la misma) defiende que las leges antiquae tienen su origen en el código de Eurico, pero siendo el verdadero legislador Leovigildo, con la reforma de dichas leyes.

Por otro lado, García-Gallo sostiene que el código de Eurico, el cual contiene parte de las leges antiquaes, corresponde no a Euríco, sino a su hermano Teodorico II. Sin embargo, pone el tela de juicio que otras leges antiquaes que no atribuye a la misma obra tengan como autor al rey Leovigildo. Para sacar una conclusión definitiva, García-Gallo publicó un sustancioso trabajo titulado “Nacionalidad y territorialidad del derecho en la época visigoda”. El resultado de ese estudio lo llevó a sostener dos ideas principales: que los reyes godos promulgaron leyes con vigencia territorial, para toda la población; y que cada nuevo código vino a derogar al anterior.

d) La locución antiqua emendata que distingue a algunas leyes del Liber, ¿permitiría identificar las que, procedentes del Codex revisus, integraron éste?

En otro caso, ¿cuándo pudo producirse la emendatio aludida? A través de las antiquae ¿podría reconstruirse alguna obra jurídica anterior?

Las leyes del Liber Iudiciorum calificadas como antiquae emmendatae eran leyes que procedían del código atribuido a Eurico, del Codex revisus de Leovigildo o directamente de fuentes romanas y que habían sido corregidas, es decir, modificadas de la original. Por lo tanto reconocer cuales de estas hubieran pertenecido al Codex revisus no sería posible.

Por otro lado, la emendatio aludida se producía en el momento de su incorporación al Liber Iudiciorum o bien en un momento anterior.

Las leyes antiquae eran las de los reyes anteriores a Recaredo y podían proceder del código atribuido a Eurico, del Codex revisus de Leovigildo o directamente de fuentes romanas. Se desprende de la anterior descripción de las antiquae emmendatae, que las antiquae eran recopiladas de manera literal, por lo que de ellas sería posible reconstruir parcialmente algunas obras jurídicas anteriores, no totalmente ya que algunas de las leyes de esas obras podrían estar corregidas en el Liber (antiqua emendata) y no sabríamos si pertenecen a la obra o no.

1 febrero 2010 - Posted by | El Derecho Visigodo

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